
Fundada por los griegos hace más de 2.300 años, Niza comenzó a ser un importante puerto comercial desde que los romanos la incorporaran a la prefectura de Italia en el año 154 a. C. Posteriormente, pasaría a formar parte de Saboya, Reino de Cerdeña y, finalmente, Francia.
Actualmente, Niza forma parte de la región de Provence-Alpes-Côte d’Azur —Provenza-Alpes-Costa Azul—, en el departamento de Alpes-Maritimes —Alpes Marítimos—. Es la séptima ciudad de Francia, aunque la capital de la región es Marsella.
Cuando oímos hablar de Niza, lo primero que nos viene a la cabeza, probablemente, es la Costa Azul —Riviera Francesa—, el sol, el mediterráneo, etc. Pero Niza es mucho más que eso. Te proponemos un pequeño paseo para descubrirla.
Descubriendo Niza

Comenzamos nuestro paseo en la plaza Giuseppe Garibaldi, dedicada al que es considerado como uno de los padres de la Italia moderna. Nacido en esta ciudad el 4 de julio de 1807, cabe recordar que para entonces Niza pertenecía al Reino de Cerdeña, no a Francia.
Caminando en dirección sur —hacia el Mediterráneo—, entramos en la vielle ville, es decir, la ciudad antigua de Niza. Como puedes imaginar, este es el casco histórico de la ciudad, en él se encuentran los puntos más característicos de la ciudad.
Conforme descendemos de norte a sur por el vieille ville, nos encontramos con la basílica catedral de Santa María y Santa Reparata de Niza. Fundada a mediados del siglo XVII, se trata de una bonita catedral católica, declarada monumento histórico de Francia en 1906.
Si continuamos nuestro paseo, en unos pocos minutos llegaremos al famoso paseo de los Ingleses, a orillas del mar Mediterráneo. Con ese nombre ya puedes intuir que la mano de los ingleses que históricamente han veraneado en la ciudad está detrás. Efectivamente, a principios del siglo XIX, lo que hoy en día es un magnífico paseo, no era más que un pequeño camino que, reforma tras reforma, se fue convirtiendo en lo que es hoy en día.

Antes de continuar dirección oeste por el paseo de los Ingleses, es difícil ignorar la colina del castillo. Decimos colina del castillo y no castillo a secas, porque este hace siglos que fue destruido. Fue el rey Luis XIV quien, en 1705, ordenó su destrucción tras quedar prácticamente destruido por el fuego enemigo. Actualmente, uno de los grandes atractivos de esta colina son las vistas que hay desde ella. Se puede subir andando a través de unas escaleras, o, si se prefiere, se puede subir con un ascensor gratuito que hay justo al lado del comienzo de las escaleras.
Después de habernos deleitado con las vistas de Niza y de la Riviera Francesa desde la colina del castillo, ahora sí, podemos continuar nuestro camino por el paseo de los Ingleses. Tras unos minutos caminando, y después de haber pasado el edificio de la ópera, llegaremos a la esplanade Georges Pompidou, desde donde veremos el ayuntamiento de Niza.
Cambiando la dirección de nuestro paseo hacia norte, y dejando a nuestra espalda la esplanade Georges Pompidou, llegaremos a la majestuosa plaza Masséna, última parada de nuestro paseo. Si ya muchos edificios en Niza nos recuerdan a los de sus vecinos italianos del Piamonte, la plaza Masséna no puede ocultar de ninguna manera su pasado sardo. Esta plaza es el verdadero centro neurálgico de la ciudad. Si algo sucede en Niza, es muy probable que sea en esta plaza.


