Un día en Como

A apenas 50 km al norte de Milán (Italia), a orillas de su lago homónimo, encontramos la preciosa ciudad de Como. Se trata de una localidad no muy grande que cuenta con algo menos de 80.000 habitantes. Aunque el turismo es una de sus principales fuentes de ingresos, es una ciudad que se suele visitar en el día, aunque su lago y sus montañas invitan a quedarse algún que otro día más.

Llegar hasta Como es sencillo. Aunque no se trate de una gran ciudad, esta cuenta con varias estaciones de tren que te dejan muy cerca del centro histórico; aún más teniendo en cuenta la estupenda red ferroviaria del norte de Italia. La estación de Como Lago es, tal vez, la mejor opción para comenzar la visita a la ciudad.

Centro histórico de Como

El centro histórico de la ciudad está perfectamente delimitado gracias a los restos de su antigua muralla y al propio lago, que crean un rectángulo casi perfecto. El lado norte lo forma el lago, el lado sur lo delimitan las torres San Vitale y Gattoni con la Porta Torres a medio camino entre estas, y los lados este y oeste los forman, respectivamente, el viale Lecco y viale Varese.

En la ciudad destacan varios monumentos, aunque las propias calles ya lo son por sí solas. Sin duda, callejear es una de las mejores actividades que se pueden hacer en la ciudad. De entre todas las vías destaca la vía Vittorio Emanuelle, donde encontramos la cattedrale di Santa Maria Assunta —comunmente conocida como duomo di Como—, la basilica di San Fedele, el museo archeológico Paolo Giovio y el museo histórico Giuseppe Garibaldi.

La ciudad de Alessandro Volta

El archiconocido químico y físico italiano, al que le debemos, entre otras cosas, el descubrimiento del metano y la invención de la pila eléctrica, nació (18 de febrero de 1745) y murió (5 de marzo de 1827) en Como. Su figura es de tal relevancia que la unidad de fuerza electromotriz del Sistema Internacional de Unidades lleva su nombre en su honor desde 1881: el voltio.

Paseando por la ciudad, queda patente que los comascos se sienten orgullosos de su, probablemente, vecino más ilustre. Muestra de ello, dentro del centro histórico, encontramos la vía de Volta y, en esta, cerca ya de la torre Gattoni, la casa de Alessandro Volta. Además, algo más alejado del centro, pero a apenas unos minutos andando, encontramos el fantástico Tempio Voltiano.

El Tempio Voltiano combina una exposición sobre la vida del científico y una impresionante colección de sus inventos más importantes, entre los que destaca la que es considerada la primera pila eléctrica de la historia. Sin duda, una parada obligatoria en la visita a la ciudad.

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