Tour de Francia 2025: tríptico de los Pirineos

Un año más, el Tour de Francia ha vuelto al otro lado de los Pirineos y, como no podría ser de otra forma, allí hemos estado. En esta ocasión hemos podido disfrutar de tres magníficas etapas en las que, quién sabe, puede que se haya decidido el Tour.

De nuevo, el departamento de Hautes-Pyrénées —Altos Pirineos— ha sido sinónimo de ciclismo de carretera del masculino del más alto nivel. Tres etapas, la primera con final en Hautacam, la segunda una cronoescalada en Peyragudes y la tercera con el paso de tres puertos emblemáticos como son Tourmalet, Aspin y Peyresourde, que han sido toda una fiesta para los aficionados al ciclismo.

Etapa 12: Auch > Hautacam

Primera etapa del tríptico pirenaico y primera prueba de alta montaña en este Tour de Francia 2025. Decían los expertos que era posible que el paso por los Pirineos no fuera a marcar diferencias. Por suerte, se equivocaron.

Como buenos aficionados al deporte, y al ciclismo en particular, nunca dejamos escapar la oportunidad de subir los puertos míticos del Tour cuando La Grande Boucle pasa por ellos. Cerrados al tráfico, con pintadas de ánimo en el asfalto y con miles de personas en las cunetas y en el asfalto pedaleando, subir estos puertos estos días es, en mi opinión, incluso mejor que las marchas cicloturistas.

En esta primera etapa, sin duda, el calor fue uno de los protagonistas. En las largas horas de espera, sentados en las cunetas, los pocos metros cuadrados de sombra que había en la gran mayoría de la subida cotizaban muy alto.

A pesar de que tras el paso de la caravana publicitaria siempre queda bastante rato hasta la llegada del pelotón —o de los ciclistas uno a uno, como en este caso—, este siempre se pasa más rápido; debe ser por la ilusión de haber pillado alguna de las baratijas que lazan.

Paso de los ciclistas

Nos habían informado de que Pogaçar había atacado y que venía en cabeza con algo así como medio minuto de ventaja sobre Vingegaard. A nuestro paso, un poco antes del kilómetro 3, el hueco ya era de casi dos minutos; curiosamente, hace tres años, en este mismo puerto vi pasar a estos dos ciclistas en cabeza, aunque en aquella ocasión el orden fue al revés.

La victoria fue para Pogaçar, quien volvió a ampliar la distancia con Vingegaard en la clasificación general. Decían que los Pirineos podrían ser intrascendentes y que la gran lucha estaría en los Alpes, pero en la primera etapa pirenaica, Pogaçar ya tiene medio Tour en el bolsillo.

Del primer ciclista al último hubo casi 45 minutos de diferencia, pero, como es habitual en el ciclismo, los aficionados animamos a todos por igual, no importando equipo ni nacionalidad.

Etapa 13: Loudenvielle > Peyragudes

Nuevo día de ciclismo entre montañas. La segunda etapa de los Pirineos consistió en una cronoescalada desde la localidad de Loudenvielle hasta el Altipuerto de Peyresourde-Balestas a los pies de la  estación de esquí de Peyragudes.

Era la primera vez que asistía a una cronoescalada y tenía curiosidad. El verano pasado hice exactamente el mismo recorrido que tenía la etapa, a excepción de la parte final, donde en lugar de ir al altipuerto seguí hasta coronar Peyresourde. Gracias a esto, conocía la dureza inicial del trazado, amén del resto del puerto.

Al llegar a Loudenvielle pedaleando desde Arreau y situarme a la altura de la salida, llegó la sorpresa: el puerto, a pesar de faltar horas para el comienzo de la etapa, estaba cerrado. Todos los ciclistas nos quedamos con cara de tontos… Aun así, como buen triatleta aficionado, pillé mi bicicleta del sillín y me puse a correr con la idea de llegar a algún punto donde sí permitieran ir en bicicleta. Ese punto no llegó y, cuando llevaba algo más de tres kilómetros y varias decenas de metros de desnivel, decidí parar y buscar un sitio donde ver la etapa. Una pena.

Cronoescalada

A las 13:10 comenzó la cronoescalada. 170 ciclistas irían desfilando uno a uno, primero cada minuto y después cada dos. El orden de salida, como es habitual, sería en orden inverso a la clasificación general: primero saldría el último clasificado, y último saldría el primero, es decir, Pogaçar.

En general, los primeros ciclistas iban con calma. Suele pasar en las contrarrelojes; no tienen mucho que ganar y pueden aprovechar el día para «relajarse», pero sin perder el respeto a la carrera. 

Poco a poco, fueron pasando más y más ciclistas hasta empezar a aparecer los primeros nombres ilustres. No fue hasta los últimos participantes donde la concentración de los ciclistas era más que evidente. Empezamos a ver los primeros acoples en el manillar —como en el caso de  Primož Roglič— y los aficionados ya no nos volvimos a sentar hasta que pasó Pogaçar.

Por segundo día consecutivo, la victoria fue para Pogaçar, y, de nuevo, volvió a incrementar la diferencia con Vingegaard.

Etapa 14: Pau > Luchon-Superbagnères

Última etapa del tríptico pirenaico. Tanto tiempo esperando estos días y se nos han escapado entre los dedos de las manos, casi sin darnos cuenta. Esta etapa fue una nueva experiencia para mí: normalmente, asisto a los puertos finales de etapa, pero en esta ocasión fuí al Aspin, el segundo de los cuatro puertos del día.

El Aspin es un puerto de segunda categoría que ha estado muy muchísimas etapas del Tour de Francia, ya que es un puerto de conexión entre el valle de Campan —a los pies del Tourmalet—  y el valle de Louron —comienzo del Peyresourde—. Tiene algunas rampas duras, aunque en general es un puerto bastante llevadero; otra cosa es subirlo viniendo del Tourmalet.

Paso del pelotón

En la parte alta del puerto se echó la niebla meona que nos dejó a todos con un frío que se nos metió hasta los huesos; nunca me había movido tanto en la caravana publicitaria para aprovecharla para entrar en calor mientras recogía algunos regalos.

Al paso de los ciclistas parecía que estuviera lloviendo, de hecho fue curioso ver a los profesionales con ropa de abrigo subiendo un puerto, aunque sea de segunda categoría.

Lo que más diferencia de estar en un el puerto final o en uno intermedio, es que la posición en la que pasan los ciclistas poco o nada tiene que ver con cómo acaban la etapa. En esta ocasión pasó en cabeza el Lenny Martínez —líder de la clasificación de la montaña— y al final terminó el 35°. La victoria fue para el neerlandés Arensman.

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