Reseña de “Tucumán Palace Hotel”
“Tucumán Palace Hotel” se encuentra muy bien situado en pleno centro de Buenos Aires, a apenas 10 minutos andando de la plaza de Mayo.
Se trata de un hotel que claramente ha vivido tiempos mejores, y que la falta de mantenimiento está destruyendo todo el trabajo que un día se hizo en él. Aun así, sus precios competitivos y su ubicación, hacen de este alojamiento una opción a tener en cuenta.
Mi estancia
Me alojé en una habitación doble en régimen de alojamiento y desayuno durante cuatro noches. En total pagué 115,34 €.
La habitación realmente no estaba mal, pero la falta de mantenimiento la afeaba en muchos aspectos; los desconchones en las paredes difícilmente se pueden obviar. La cama, sin llegar a ser incómoda, era bastante dura y la almohada demasiado blanda. Disponía de un pequeño escritorio y de una mesita con dos sillas. El aire acondicionado funcionaba correctamente, pero el internet era desperadamente lento.
El baño, al igual que la habitación, también acusaba la falta de mantenimiento; al menos todo funcionaba más o menos bien. Proporcionaba una pastilla de jabón —tanto para las manos como para el cuerpo— y champú, además del juego de toallas más desgastado que creo que he visto en mi vida; agujeros incluidos, aunque limpias.
El desayuno fue en la línea del resto del alojamiento. La bollería no estaba mal, pero el pan era de la peor calidad posible. El café, literalmente, imbebible.
La valoración general no es buena. El hotel, como he reiterado, necesita un mejor mantenimiento. Además, el personal deja mucho que desear: en varias ocasiones no cumplieron su palabra en las peticiones que les hicimos y, para colmo, nos intentaron engañar a la hora del check-in diciendo que no había entrado nuestra reserva en su sistema.