
El castillo de Capdepera (Mallorca, España) es un emblemático recinto histórico que combina arquitectura defensiva, arqueología y tradición. Su origen se remonta al siglo XIII, cuando el rey Jaume I utilizó una ingeniosa estrategia para someter pacíficamente Menorca: encendió cientos de fuegos en la cima de Capdepera, simulando un gran ejército, lo que llevó a los sarracenos a firmar el Tratado de Capdepera.
A lo largo de los siglos XII y XVII, se desarrolló en la costa de Capdepera un sistema defensivo con torres de vigilancia y señales ópticas. Estas torres, conectadas mediante humo de día y fuego de noche, permitían alertar sobre ataques y coordinar la defensa desde Ciutat de Mallorca. El castillo se convirtió en el núcleo protector del pueblo, con murallas, torres y portales estratégicos como el portalet y el portal del Rei en Jaume.
Hoy en día, el castillo de Capdepera es un importante yacimiento arqueológico. Excavaciones recientes han revelado restos de viviendas y estructuras originales que muestran cómo vivían y cómo se defendían sus habitantes. Además, su arquitectura incluye un camino de ronda que rodea el recinto y muros de contención adaptados al terreno.
Visita al castillo de Capdepera
Si te encuentras en las cercanías de Capdepera, no puedes dejar pasar la oportunidad de visitar este magnífico castillo. Existen visitas guiadas, aunque también puedes hacer la visita por tu cuenta. Gracias al plano que te entregan en la entrada, a los carteles informativos y a la audioguía mediante códigos QR repartidos a lo largo del recorrido, no tendrás ningún problema en interpretar lo que ves.
Alguno de los puntos más importantes son la iglesia, la casa del gobernador y la torre Miquel Nunis.
Iglesia
La iglesia del castillo de Capdepera ha experimentado varias transformaciones a lo largo de los siglos. De su etapa inicial, se conserva una capilla y el primer tramo de bóveda, donde destaca el escudo de Capdepera. También alberga una talla gótica del Santo Cristo, hecha en madera de naranjo y originalmente policromada. En el siglo XVI, la pequeña iglesia de Sant Joan fue reformada y pasó a ser la nave principal. Más tarde, en el siglo XVIII, se añadieron las actuales capillas laterales. Aunque dejó de realizar actos religiosos en 1840, en 1871 recuperó el culto como santuario de la Virgen de la Esperanza.
Casa del gobernador
En el siglo XVII, los habitantes del castillo comenzaron a trasladarse fuera de sus muros. Durante el siglo XVIII, con la llegada de los Borbones, se instaló un ejército permanente liderado por dragones —según la leyenda— y un gobernador encargado de la defensa costera e interior. Sin embargo, en 1856 los militares abandonaron el castillo de forma definitiva.
Dentro del edificio se encuentra la interesante muestra permanente de la tradición del trabajo de la llata. En ella se expone la historia, usos e importancia de esta manufactura en la historia de Capdepera.
Torre de Miquel Nunis
La Torre de Miquel Nunis es la estructura más antigua del castillo de Capdepera, datando de los siglos X-XII. Ubicada estratégicamente, dominaba el canal de Menorca y fue clave en la firma del Tratado de Capdepera en 1231. Originalmente, tenía diez metros de altura y fue construida con técnica de tapial. En el siglo XIX se añadió un molino de viento con una escalera que aún se conserva.