



Reseña de “Hotel Blaise & Francis”
Aunque algo alejado del centro de Milán (Italia), el “Hotel Blaise & Francis” puede ser una buena opción gracias a la cercanía del tranvía y de la estación de trenes «Milano Lancetti» y su buena relación calidad/precio.
Este alojamiento, clasificado con cuatro estrellas, se nos presenta como un lugar elegante, aunque con signos de falta de mantenimiento: el wifi, no llegó a funcionar en toda la estancia —decían que estaban trabajando en ello— y uno de los dos ascensores tampoco. Por otra parte, sí ofrecía servicios acordes a su clasificación como bar o aparcamiento privado subterráneo.
Mi estancia
Me alojé durante dos noches en una habitación doble en régimen de solo alojamiento. En total pagué 143,65 €, incluyendo una tasa turística de 7 € por persona y día.
La habitación era suficientemente amplia para dos personas. Disponía de una gran cama de matrimonio —bastante cómoda—, de un escritorio con una silla algo pequeño en el cual parte del espacio se lo comía la televisión, de una pequeña nevera con productos de minibar —con cargo extra— y de un hervidor de agua con un set de cafés y tés —incompleto y que no reabastecieron en toda la estancia—. Como se ha comentado anteriormente, la conexión wifi no llegó a funcionar en toda la estancia. En cambio, sí funcionaba perfectamente el aire acondicionado.
El baño era algo pequeño en comparación con la habitación, aunque funcional. Aquí se evidenciaba más la falta de mantenimiento. La ducha era de las peores que me he encontrado en mucho tiempo: no solo la alcachofa pedía un cambio a gritos, sino que además el regulador de temperatura funcionaba realmente mal. Proporcionaban toallas y productos de aseo: jabón para las manos, gel y champú.
La valoración general no es mala, aunque podría ser mejor. Por lo general, cuando te encuentras con ofertas demasiado buenas para hoteles de cierta calidad, la falta de mantenimiento suele ser un denominador común. Desafortunadamente, el “Hotel Blaise & Francis” no fue una excepción.


